Estoy en el bus, en un asiento independiente, recostada en el vidrio de la ventana, tratando de no pensar en nada... sube un tipo alto, flaco, con el cabello desordenado, de tez clara, con unas ojeras muy pronunciadas y una mirada muy despreocupada, del tipo arrogante, autosuficiente... lo miro sin mucho esfuerzo... el bus ya no tiene asientos libres... se para a mi costado... lo ignoro y cierro mis ojos, trato de no pensar en nada... al poco rato siento dos o tres yemas de sus helados dedos rozar mi mejilla, casi a la altura de mi oreja... un Edward Cullen, dije. Debo admitir que fue un roce medio tierno, muy suave... y sugestivo...
...creo que me quiere robar el mp3.
